la Trinidad, antes y después

Criticar es el deporte nacional, así que al menos hagámoslo con conocimiento de causa. 
Aquí van unas imágenes del antes y del después de la portada de los pies de la iglesia de la Trinidad, tras la limpieza efectuada en la misma. Todos critican las marcas de cal blanca, pero ninguno juzga otros factores a tener en cuenta, como ha sido la limpieza que se ha llevado a cabo en la misma, así como eliminar otros problemas subyacentes que no se apreciaban. 
Tranquilidad. Dentro de un par de meses, la pátina de tiempo disminuirá esos contrastes cromáticos. Ya ocurrió con la portada principal de Santa María y hoy nadie dice nada de ella...

5 comentarios:

Ramon Rivero dijo...

Lo siento pero personalmente me parece una barbaridad. Hoy en día te hacen el mortero de cal con el color que quieras en laboratorio, teniendo la certeza de que siempre usarás el mismo tono. Siento decirte que en Santa María le aplicaron una pátina de color a las juntas de mortero de cal blanco después de su aplicación. La segunda foto y la tercera que muestras de Santa María difieren poco en el tiempo. Han de pasar muchos años para que el tiempo iguale este tono. Y pienso que las pátinas superficiales duran lo que duran. Sin embargo, el mortero de cal coloreado con pigmentos naturales te garantiza mantener el color de por vida y el tiempo le afectará igual que a la fábrica. Aún así, no creo que la intervención en Santa María sea un buen ejemplo de buena restauración.
Esto es una opinión muy personal.
Por supuesto respetando cada forma de actuar.

Ramon Rivero dijo...

Lo siento pero personalmente me parece una barbaridad. Hoy en día te hacen el mortero de cal con el color que quieras en laboratorio, teniendo la certeza de que siempre usarás el mismo tono. Siento decirte que en Santa María le aplicaron una pátina de color a las juntas de mortero de cal blanco después de su aplicación. La segunda foto y la tercera que muestras de Santa María difieren poco en el tiempo. Han de pasar muchos años para que el tiempo iguale este tono. Y pienso que las pátinas superficiales duran lo que duran. Sin embargo, el mortero de cal coloreado con pigmentos naturales te garantiza mantener el color de por vida y el tiempo le afectará igual que a la fábrica. Aún así, no creo que la intervención en Santa María sea un buen ejemplo de buena restauración.
Esto es una opinión muy personal.
Por supuesto respetando cada forma de actuar.

Ramon Rivero dijo...

Perdón que he publicado doblemente

Jose Manuel Almansa dijo...

Hola Ramón, gracias por tu comentario (y sobre todo por su carácter respetuoso, que parece que no abunda últimamente).
Yo creo que si el restaurador ha tomado como criterio el análisis de los materiales preexistentes, y ha sustituido los añadidos de cemento portland por mortero de cal que existían en su origen, siempre será mejor que algo inventado...
Y sobre el paso del tiempo, no creo que tarde mucho en que veamos cambios, pues el carácter poroso de la cal y la arenisca pronto modificará el aspecto actual.
De cualquier forma, esperaremos a ver la evolución.
Saludos

Anónimo dijo...

Entre una imagen y otra se puede comprobar como juntas que en principio tenían un espesor de pocos milímetros, tras la intervención se marca una junta de un espesor importante. No se debería realizar el mismo tratamiento de rejuntado a una fábrica de mampostería que en una de sillería, más cuando esta corresponde a una portada. En este caso la fábrica se realizó “a hueso”, utilizándose una fina capa de mortero para su asiento. Las grandes perdidas de material que se han producido por distintos procesos patológicos, no son de mortero, sino de material pétreo, por lo que tal vez se debería de haber planteado dicha reposición de material con otro criterio.

Independientemente del resultado del rejuntado, me pregunto el porqué se realiza la limpieza de la fábrica del edificio con un método tan agresivo como el agua a presión. Los que trabajamos frente a la Iglesia hemos podido observar como se ha utilizado la desbarbadora para la limpieza de costras negras en las cornisas de portada de la Corredera de San Fernándo. Un gran ejemplo de delicadeza y respeto hacia el edificio.

¿Dichos métodos le parecen adecuados a la Consejería de Cultura? ¿Se establecía así en el proyecto para el que dio su autorización? ¿Dicho organismo no debería realizar un seguimiento de las restauraciones de Bienes de Interés Cultural?

El Instituto de Patrimonio Histórico Español marcó en febrero de 2002 unos criterios de intervención en materiales pétreos, pero como en esta ciudad somos los “más expertos” y los “más sabios” pues hacemos las intervenciones como nos apetecen, y no hacemos caso a ningún tipo de recomendaciones básicas.

http://ipce.mcu.es/pdfs/CriteriosMaterialesPetreos.pdf