Por fin parecía que se iba a restituir la imagen del Santo a su hornacina, tras haberse caido la estatua, reintegrarse con los trozos que quedaba y permanecer varios años esperando en el Archivo Municipal.

Un gran día, sin duda. Pero, ah, no contábamos con un factor sorpresa: una cosa es hacerse la foto, y otra cosa es el trabajo continuado y el proceso de restauración. Así que, tras todo, finalmente la imagen se quedó de nuevo en la grúa a la espera de dejarlo todo listo para anclarlo bien... pues nada, esperemos que a lo largo de estos días volvamos ver por fin a San Miguel en su hornacina!!!




PD: finalmente, a última hora de la mañana, la imagen se dispuso en su hornacina. Bienvenido a casa!