Sin duda, un gran ejemplo que se podría repetir en otras iglesias de la ciudad, como el caso de San Pedro, cerrada desde hace meses y en grave estado de conservación.


Sin embargo, los medios con los que cuentan los cofrades de La Soledad son limitados y el templo se resiente de ello. Su torre presenta un mal estado desde hace tiempo, amenazando desplome, y las cubiertas tampoco están en el óptimo estado que debieran (a pesar de que recientemente los propios cofrades hicieron una serie de reparaciones con vistas a las inclemencias metereológicas del invierno).
¿Para cuando la administraciones competentes y los verdaderos dueños del templo van a implicarse en mantener su patrimonio que, además, es de todos? Una serie de pequeñas medidas aseguran el mantenimiento por muchos años.
¿Porqué no plantear un proyecto en mayor medida? ¿porqué no plantear realizar excavaciones en el colindante Convento de la Merced y se pone en valor?
Y mientras pregunto ésto, la iglesia de San Millán se va deteriorando...
Dedicado a los cofrades de La Soledad